martes, 14 de abril de 2009

El primero

Durante algunos días, he pensado en que, a mi, persona residenciada en Bogotá, Colombia, y quien gusta de escribir, –y lo saben bien quienes me hayan conocido desde mi más tierna infancia y mi menos tierna adolescencia–, me saldría muy bien hacer un blog.
Pero, entonces, pensé, “¿qué escribiré?”, y aun sin la respuesta, pensé también, “¿quién leerá?”, y sin detenerme a responder esto tampoco, continué, “¿qué querría leer?”.
Y desde esas tres preguntas, me he devanado los sesos, intentando llegar a la inspiración. A una idea genial. Tan genial como un post titulado “Momentos Briget Jones en la vida de Pat Mart”, (por que Patricia Martínez le quitaría ritmo a la frase, claro está).
En este relataría, por ejemplo, como en un almuerzo con un colega y un periodista, intenté atraer la atención del diseñador contando mi anécdota Asegurada para reír, de cuando mi madre me encontró muy ebria en la casa, y refiriéndose al tapete de la sala, me preguntó: —¿Aspiraste?, y yo respondí, en el colmo de la borrachera: —No, sólo tomé. Evidentemente, el diseñador encontró que el chascarrillo era un bodrio, y no sólo me miró con un gran ?, pintado en su carota, sino que a los dos segundos, condimentó la incredulidad con un poco de desprecio, mientras que por la mesa pasaba una enorme planta rodadora, que congeló el tiempo, más o menos, una agónica media hora.
Al mejor estilo Ross Geller, cuando Asegurada para reír tiene éxito, la complemento con Asegurada para reír II, que cuenta como mi padre me recibió en la puerta de la casa, muy borracha también, después un lanzamiento de un libro de la editorial, y me preguntó: —¿Fumaste?, a lo que yo respondí: —Sí, pero sólo tabaco.
Como es de esperarse en esta ocasión, en un acceso de sabiduría poco usual en mi, cerré el pico.
De ese primer estartazo de brillantez, podría saltar a otro post llamado “La importancia de llamarse Patricia Estefanía”, dónde, habría todo un tratado, acerca de cómo se pueden superar obstáculos tales como que el nombre de uno aparezca siempre escrito como MARTÍNEZ LINARES PATRICIA ESTE en la lista del colegio, la universidad, la maestría o aún en la banda púrpura del carro de la funeraria. Una historia llena de valentía, que da ejemplo de cómo se puede dejar una marca en los demás (eso es claro), y llevar una vida llena de dignidad, aún cuando la mejor amiga de uno, haya soltado una carcajada de días de duración cuando vio el nombre del remitente del mail, y desde ahí, el saludo sea “Hoooola Esteeeefffffff”.
Otro gracioso post, siguiendo con la tendencia de reírme de mi misma, podría ser “Taller than Kylie. Less that an inch, but taller”. In despite of its title, estaría escrito en buen español, y daría cuenta de la medida oficial de celebridades amadas a pesar de su reconocida poca “alzada”, como Shakira, Natalie Portman, Cristina Aguilera y Dustin Hoffman. La cereza del pastel sería que, Kylie Minogue, la cantante australiana, que muchos creen de la estatura de su coterránea Nicole, mide… ¡un metro cincuenta y cinco centímetros! Pero, no, señores. La verdadera cereza, o mejor, la aceituna del martini, sería que… ¡yo mido dos centímetros más que Kylie! (hagan sus cuentas, por que no lo diré).
Para este momento, si alguien ha terminado de leer alguna de estas terribles entradas, creo que ya me habrían insultado. Un poco. A lo menos.
Así que mientras el asunto se pule, a este lugar sólo tendrán acceso unos cuantos, que se que me insultarán también, y no de forma menos terrible que un desconocido resentido, de esos que engendra la web.
Pero por lo menos sabré sus nombres reales. Y sus direcciones y teléfonos.

P.D. A la autora de Diccionariodeobviedades.blogspot.com, le regalo el título de este blog, para que haga lo que quiera con él. Inventarse un significado, sería una buena opción.

5 comentarios:

  1. Se nota que no tengo nada que te interese (además de ya sabemos qué que ya tenés), porque nunca me habías contado ni Asegurada para reír I ni Asegurada para reír II.
    La I me hizo reír mucho :)

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  2. Pat!!! yo sí me reí con las dos.. ahí estás pintada :)

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  3. Patricia Martínez tiene un blog. Increíble. Priceless y parte de mis más visitados desde este momento (no me vayas a desilusionar escribiendo algo cada 2 meses, por favor, eso no tiene gracia). Y pues, sobre esos pocos cuantos que tendrán acceso a tu blog: eso no pasa, tu afán de comentarles a otros te delata. Claro, una imprudencia digna de ser redactada.

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  4. Entrada mensual, será una promesa. Definitivamente, lo de unos pocos, es parte de la ignorancia de la "nuevez" en estos lados. Pero me alegra que lo hayas conocido.

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