jueves, 14 de mayo de 2009

Unos gritos de independencia


Hasta hoy llevaba un par de días sin salir de mi casa. Sin siquiera asomar la nariz a la puerta. Excepto por el vecino intenso del piso de abajo, que me grabó un CD de música brasileira y tales. Pero él no cuenta, por que no hubo ninguna intención de mi parte.
No he hecho otra cosa que dormir, comer, trabajar para Norma, ver Friends, leer Memorias póstumas de Brás Cubas en su idioma original, estudar português, trabajar en el proyecto para la maestría, leer blogs, cocinar, lavar la loza, barrer mis pelos negros y largos que parece que crecen en el piso, colgar ropa y limpiar las ventanas que estaban asquerosas, hacer ejercicios de 8 minutos para afirmar los brazos y cantar a grito herido bossa nova mientra lavo el baño.
Así que toda esta actividad y falta de sociabilidad (excepto por mi vecino, que sigue sin contar), me ha hecho “pensar a retazos”.
Aquí van algunos:

1. Soy Shreck en mi pantano. Me gusta mi pantano. Y no me gusta que venga nadie que no conozca sin ser invitado.
2. También soy El principito, barriendo el planeta, cuidando de la rosa y desyerbando baobabs.
3. Necesito una poltrona GIGANTE, que me contenga, cuan diminuta y enorme soy, para leer y ver el cielo desde la ventana de mi casa, mientras me tomo un té, un tinto o una agua de panela.
4. Cuándo me corto el pelo, pierdo la fuerza, como Sansón. Pero ya va siendo hora de hacer algo con toda esta fuerza, por que ya es casi un amenaza sanitaria. Y me aburre barrerla.
5. Me gustaría que al menos, hubiera un gato por aquí cerca, para visitarlo de cuando en cuando. Hay uno en Carulla, pero está muy lejos, y casi nunca nos encontramos.
6. Quiero un ojo mágico en la puerta, para poder espiar a los vecinos del frente, que sospecho interesantes. Y para saber cuando ande rondando Mister 206.
7. Estoy viendo una película en la que una señorita le desprecia una rosa a Gary Oldman. Papasito. ¿Cómo alguien hace eso? Vieja bruta. Claro que después él la secuestra.
8. Y por último, que cuando me aprietan bailando yo me siento sofocaa, pero si bailo con pepe, con pepe, no siento naa. (Y no es que pepe no apriete, sino que sabe apretar.)

8 comentarios:

  1. Hay que mandar a matar al vecino. Esto parece no tener fin.

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  2. En efecto. No tiene fin. Creo que mientras sea inofensivo, voy a tener que aceptar su existencia.

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  3. Hace rato, somos las únicas que comentamos por estos lados...

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  4. Pues yo llegué hoy. A mí me queda más difícil porque he esado frenética y poco bloggera.
    En los puntos 7 y 8 ya te chalaste. Jajaja. Buenísimo.

    Me gustó venir por acá. Ahora, Lost.

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  5. El problema es que sigues aceptando su existencia se vuelve ofensivo. Bueno, ofensivo ya es, como los delanteros.

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  6. O sea, te puede pasar lo que le pasó a la vieja de Gary Oldman. Y eso que ella no aceptó la rosa. ¿Por qué no le tomás una foto a tu vecino mientras no te esté viendo y la ponés acá en caso de que te pase algo? Así podríamos hacer algo para rescatarte.

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Ya me asustáste... Cuándo lo mande a matar, pido que le tomen una foto antes, Angelinha. Es una promesa. Pero no creo que después de eso joda más. Con eso ya seré lo suficientemente clara. A menos que sea como las gringas wannabe de Calle 13, que reviven como los zombies...

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