lunes, 28 de diciembre de 2009

Peppermint Patty


Patricia "Peppermint Patty" Reichardt[1] is a fictional character featured in Charles M. Schulz's comic strip Peanuts.

In an effort, a little nuts, (better "a little peanuts"), I'd tried so hard to find any coincidences between Peppermint Patty and me (after the nick, of course). This are the results.

The reference is Wikipedia.

1. Peppermint Patty is noted for her persistent habit of profoundly misunderstanding basic concepts and ideas that most people would consider obvious, leading to embarrassing situations. For a long time she seemed unaware that Snoopy was a dog, referring to him as "the funny looking kid with the big nose."

2. Peppermint Patty's bad grades are possibly exacerbated by her tendency to sleep through class. This was explained by the fact that her father works late, and Patty is too insecure to sleep until he returns home. Peppermint Patty hired Snoopy twice to serve as her watchdog so she could sleep better at night, but both incidents ended in disaster.

3. Peppermint Patty lives with her father and enjoys a particularly close relationship with him, even though he apparently has to do a lot of traveling. He refers to his daughter as his "rare gem", a nickname with which Patty is extremely pleased. Her mother apparently died long ago.

All of this points are so set up! But, in a million of nicknames, I like this a lot.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Todo sobre mi madre

Una tarde, al volver del colegio, la encontré sentada en su habitación llorando de la manera más amarga que alguna vez le hubiera visto. Y ella, era experta en llorar. Yo, en plena adolescencia, ya no le ponía mucha atención. En mi papel rebelde la despreciaba un poco cada vez que la veía en el plan de víctima que le compré toda mi niñez y que ya me tenía harta.
Pero ese día fue diferente.
Me asustó tanto verla sumergida en aquella tristeza tan profunda, inundada por todas las lágrimas que había soltado antes de que yo me asomara a su cuarto que, paralizada bajo el dintel por un segundo que nunca habré de olvidar, sólo entré después de recobrar el movimiento, a tratar de brindarle confort lo más rápido posible, como se le debe dar calor a un hipotérmico.
Allí, en el puff de la alcoba, abrazadas las dos, ella lloró más . Se intercambiaron los roles. Cuando le pregunté el porque, la respuesta fue: “es que tu abuela me hace mucha falta”.
Es ahora mi turno de permanecer en ese lugar. Inevitablemente, vuelvo cada cierto tiempo, y me invade la misma pena que ese día traté de ayudar a apaciguar y que aún sin comprenderla, me causó una impresión tan indeleble y duradera como la cicatriz de mi rodilla.

Ensayos sobre la ceguera

Sobre mi ceguera. Ayer me topé con la optómetra más torpe de este lado del globo. Le tomó 15 minutos y demasiadas maniobras con sus aparatos estrambóticos, encontrar mis ojos malos, para luego, después de otra media hora, decirme que paila, no puedo operarme. Por lo menos no por ahora.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Feminismos

Bueno, empezaré por decir que no tengo un argumento sólido, pero que como el blog es mío, hoy puedo babear sobre él y no me importa.
Le tengo una suerte de respeto idiota a este lugar en la nada y no publico ni la mitad de lo que escribo, en gran medida por no dejar que mi vida común y mi imprudencia digna de ser redactada, se trasluzcan hasta el punto en que me vea YO a través de unas líneas, regalada para unos desconocidos.
Tiene que ver mucho, con ejemplos de blogs por ahí que detesto por su “trivialismo” grosero, como el último pastel de pollo viejo en la peor de las pastelerías capitalinas, y por blogs que tontamente admiro por no regarse en la prosa de gente que se mira la pelusa en el ombligo durante horas, sino por ser “refinados, delicados y pensados” como una tartaleta de frutas de Miriam Cami. Que endemoniado esnobismo el que acabo de confesar.
Pero hoy estoy escribiendo sin la censura y con el cinismo, con el que he hecho muchas cosas en estos días. Y no me siento orgullosa por nada de ello.
Esta noche, soy como un hombre, que es la más siniestra y alienada forma del feminismo: querer vivir la vida negando mi naturaleza de mujer, hasta el punto en que se me está dando muy bien. Me aburro rápidamente de cualquier personaje, soy superficial y aunque me gustaría enamorarme, no hay nadie a mi medida. Las relaciones de pareja me dan un poco de asco. Tanto las ajenas como la idea de una propia por que he visto como muchos amigos (as) (y yo misma en el pasado), han perdido su brillo, su encanto y su belleza por estar vitaliciamente amarrados a personajes a los cuales son adictos y que no hacen más que succionarles la energía, mientras a la par se desangran. Por que aunque sola y aburrida como estoy esta noche, me siento tan, tan bonita y tan atractiva por los halagos frecuentes de hombres que no me importan. Me gusto demasiado. Llevo exactamente la vida que soñé para mi cuando era una tarada con novio en la universidad. Todo eso ahora me sabe a la viruta de metal del bonbril, que se coló en la comida. Pero no lo puedo evitar. Es un círculo vicioso en el que la causa de mis males es la solución a ellos. Estoy, sinceramente, en una encrucijada.

Bueno, tres cosas que me tienen un poco pensativa:

1. La mujeres solas somos promiscuas y malas por definición. Bueno, yo, al menos.
2. Si una mujer es práctica es una zorra. Para ser una mujer decente hay que llorar, hay que sufrir, hay que santiguarse con la infidelidad y las parejas efímeras. Hay que dejar de vivir muchas cosas y aprender que son erradas a través de la experiencia ajena y del temor a ser juzgada. Cosa que no le pasa a los hombres.
3. Nos educaron para:
Tener el derecho al drama y fregarle la vida al novio, amante, esposo y fregársela a uno mismo. Divagar entre relaciones absurda sin aprender a decir NO ni a aceptar que el hombre del que uno podría enamorarse o se está enamorado, simplemente no sirve, por miedo a la soledad y a diez mil cocos más. No entender que las parejas NO son para siempre, y como dice Bilbo Baggins, estirarlas como poca mantequilla en demasiado pan. Y bueno. Cualquier cantidad de pendejadas por el estilo.

Ahora mismo pienso, que este blog solo ha tenido una entrada cómica, que era uno de los ganchos prometidos a los lectores. El humor se desvaneció, me puse muy seria y acá, ya nadie se rie.