lunes, 8 de marzo de 2010

La soledad al cuadrado (#smartpeople)


Smart People es el título de una película con Dennis Quaid y Sarah Jessica Parker, que hace un gran retrato de lo que he pensado últimamente y es que los intelectuales también son vacíos y vanos, como niñas bonitas que en lugar de exhibir sus tetas operadas, pasean sus cerebros repletos, henchidos de sus ideas de silicona agria y venenosa. En mucho no se diferencian de lo que con tanta saña critican.

Hace poco asistí a una reunión en mi oficina, donde Twitter fue uno de los invitados y descubrí que este portal es la vitrina y el ring de lucha de muchos de estos “#smartpeople” (perdonénme, no se si lo hice bien y no se por que las palabras van pegadas o el porque del #). Uno pasea un rato por las páginas de twitters reconocidos y sale asqueado de sus inteligentes discusiones y de sus sucias peleas. Es vergonzoso. No tengo Twitter y me parece un invento macabro: contra el idioma, contra las relaciones personales, contra el sano debate, contra la vida de verdad que no pasa frente a un monitor. Siempre he dicho que contestar mal es un arte. Pero ninguno de esos personajes que cambiaron la vida por una pantalla de computador, sus nombres por nicknames y el debate por los insultos sin rostro, lo domina.

Tal vez el problema radique en mezclar “los negocios con el placer”. Este asunto de trabajar todo el día conectado a todo el mundo por que ahora las cosas se mueven así. El computador es sólo una herramienta, no el poseedor de todas las respuestas. Pero es encandilador el monigote entonces uno insiste en preguntar y preguntar y preguntar.

Pero no. Ese no es el problema. Tal vez no exista un problema. Tal vez Twitter y demás enajenaciones sociales son el producto perfecto para las necesidades reales de nerds, geeks y freaks. Finalmente fueron ellos quienes se las cranearon. Y tal vez esta muy bien que tengan un lugar en el cual puedan restregarse en las narices sus brillantadas unos entre otros sin poder darse en la trompa de verdad. Al decir esto, no puedo evitar recordar una vez que Alekos dejo una hermosa posta gatuna bajando las escaleras y mi papá la pisó, descalzo. El castigo de mi enfurecido padre fue agarrar a la gata y untarle el regalito en su peludo y adorable hocico, mientras le decía: "¡ESO NO SE HACE!". Es como lo mismo.

El todo termina en que uno se mira en los “espejos” de estas personas que también tienen un computador que pueden llevar a la cocina, la cama, el baño, etc., y pues el asunto es que no quiero ser así y decidí limitar el uso de este moderno y embrutecedor aparatico. Prefiero lavar la loza, poner botones, jugar UNO con Paula y Jaime, bordar con punto de cruz, quitarle el hongo a la poncettia, visitar a las gatas o caminar un rato por ahí a esa soledad al cuadrado que no ayuda contra las arterias tapadas, los triglicéridos altos y la ausencia de vida familiar.

Y no, para mi no vale incluir a Twitter como el nuevo integrante de las reuniones con la familia o con los amigos para poder ordeñar a la inteligentísima y tediosísima mapaná de voz pausada y mirada sospechosa que se lleva entre las vísceras antes de que muerda... de nuevo.

4 comentarios:

  1. Nada, los #smartpeople son muy charros, yo me rió mucho leyendo eso. No tengo twitter ni quiero tener, pero entro a mirar lo que han dicho varias personas. De esos manes que yo leo también les pondría el nombre de #smartpeople, también había pensado en eso, que eso es como un grupo de inteligentes.

    Voy a hacer un follow friday en blogspot, estos son los que yo leo en twitter: bluelephant, apelaez1, juglardelzipa, asmodeo_, catalinapordios, camilojimeneze, margarolapola, monicapalacios, juaneslewin, ceronman, galactus.

    Esos manes son muy charros.

    #yoconfieso que leo ensayista (El cirrosis). Me dan risa esas peleas de ensayista con los otros manes.

    ResponderEliminar
  2. Hola Juan David
    Pues sí, tienes razón. Hasta chistosos son. Todo empezó por que a veces me doy una pasada por la bobada literaria y ahí estaban dándole la tunda a esa señora, Ensayista. Y pues ese día me reí, y otro día (uno que estaba como rebotada) vi una pelea de ella con otros blogger y desde mi "inmensa madurez" me pareció muy aburrido el tema de uno enquistarse en su casa a pelear con medio planeta como en el colegio, pero uno sólo contra el teclado. Pero más que eso, me dio malgenio, jajajajaja. Mi momento de absolutismo. Para que meto mis narices donde no las quiero meter...
    Pero sigo de acuerdo con ti, charros son. Lo que pasa es que yo ando agria ultimamente, entonces se me triplica la dosis si paso por allá.

    Este es tu primer aporte a mi humilde paráje. Lo celebro y te invito a volver, aunque la próxima entrada no es mucho mejor que ésta.

    Arrivederci

    ResponderEliminar
  3. Ve, a mí me está gustando Twitter. Debo ser freak (porque geek y nerd no), pero no me importa. He decidido que hay que amar los propios vicios. Deberías meterte, y Yecid también, sería chévere.

    ResponderEliminar
  4. #fraseparatwitter ¿Otro lugar para ser ignorada? No, que jartera, Angelita. Y claro que sos RE nerd.

    ResponderEliminar