domingo, 25 de diciembre de 2011

Evolución

¿Es el ser humano bueno por naturaleza? O, al contrario de esta presunción (inocencia sobre culpabilidad, el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe, etc., etc., etc.) ¿la maldad está en nuestros genes?
En las últimas semanas ha venido a mi cabeza la idea de que la bondad en el género humano es resultado de evolución: una mezcla de adaptación corporal y espiritual. Una combinación entre Darwin y Buda. Impensable para estos dos, tal vez, pero cada vez más lógica para mi.
La teoría que estoy imaginándome, explicada de manera simple, dice que ni la psicología ni la sociología tienen todas las respuestas en casos de individuos que, a pesar de haber tenido los privilegios disponibles en el mundo para tener una vida tranquila y holgada en todos los aspectos, eligen delinquir o convertirse en seres humanos despreciables. Tampoco podrían descifrar como, personas, que aun después de enfrentar obstáculos fuertes para educarse, conseguir un trabajo y sobrevivir de manera digna, toman la decisión de luchar sin hacerle mal a nadie.
Evidentemente, en cada situación las variables son innumerables, pero tal vez no definitivas.
Lo que me llevo a pensar en todo esto, es ver que 1. En un mundo habitado por un porcentaje de personas que ejercen la maldad en distintos grados (el asesino, el corrupto, el ladrón, la negligente, la indiferente, el inconsciente), también hay una cierta cantidad de personajes que actúan con integridad en la mayoría de situaciones que viven. Y 2., que el desarrollo de la bondad, es una habilidad absolutamente indispensable para la supervivencia de la raza. A saber, para seguir sobre la faz de la tierra, tenemos que ser mejores espiritualmente. No por lo que dicte cualquier religión. Sino por elemental sentido común. Por ejemplo: no acabar con la selva amazónica en busca de hacer dinero desde el suelo hasta el cielo haría que el planeta dejara de sufrir las catastróficas consecuencias ambientales de esto, disminuyendo el riesgo de extinción.
El budismo, plantea una necesaria evolución para alcanzar el Nirvana. Darwin habla de la evolución como una serie de cambios fisionómicos involuntarios para la supervivencia de la especie. Buda dice que el crecimiento espiritual es una decisión consciente. Yo digo que hay personas que vienen programadas para tener esta consciencia, y personas que no tienen dentro de si el chip de la bondad, sin importar las experiencias a las que se hayan visto enfrentadas.
También digo que el número de personas buenas a aumentado con el transcurso de la historia. Aun, contando con el fenómeno de sobrepoblación, el siglo XIX puede hablar de derechos humanos, derechos de género, derechos de los niños, ambientalismo, derechos de los animales, etc. Sin importar si se respetan, existen las nociones, y la consciencia siempre será el paso más difícil.
Es difícil también permitirse sentir compasión, dejar de ser indiferentes, despreciar y juzgar menos, insultar menos, ser menos arrogantes, menos pedantes, menos subidos. Ser mejores conscientemente, pero finalmente es lo único que importa.